Nadie pone en duda la gran ventaja que ha traído la silla de ruedas desde que se tiene conocimiento de su creación, es decir, desde finales del siglo XVI; sin embargo, una silla de ruedas recomendada inadecuadamente o de mala calidad puede ocasionar lesiones a quien la emplea y un usuario mal capacitado o entrenado para el uso de la silla de ruedas tiene más posibilidades de sufrir un accidente mientras la maneja.

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\r\nLa silla de ruedas es una ayuda para la movilidad y la postura. A través de los años el diseño de la silla de ruedas ha ido evolucionando a grado tal que hoy en día es imposible cuantificar la cantidad total de accesorios y dispositivos que cumplen con la finalidad de facilitar los traslados, las transferencias y la realización de las actividades diarias, deportivas y recreativas de sus usuarios; del mismo modo los accesorios que garantizan la adecuada postura de la persona también evitan que aparezcan o que progresen lesiones musculoesqueléticas y/o alteraciones posturales que finalmente se van a traducir en costos exageradamente elevados para su tratamiento o corrección.

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\r\nEl adecuado diseño de una silla de ruedas -manual y motorizada- se encuentra estandarizado por la ISO 7176 (International Organization for Standardization) en alrededor de 28 capítulos que tratan desde la calidad del diseño de la silla y de sus dispositivos hasta la manera de elegir la silla de ruedas adecuada. No atender a muchos de los requerimientos establecidos en esta norma de calidad puede resultar en alteraciones físicas que ponen en riesgo la salud de las personas que las emplean.

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\r\nLesiones de tejidos blandos y alteraciones posturales.\r\nEn este apartado encontramos una relación muy consistente entre la mala prescripción de la silla de ruedas con lesiones y alteraciones corporales que pueden ocurrir y que son prevenibles. La educación médica es primordial para eliminar sustancialmente la posibilidad de perjudicar –más que beneficiar- a las personas que requieran una silla de ruedas para realizar la mayoría sus actividades. Entre las principales complicaciones podemos encontrar:\r\n• Úlceras por presión. Las antes llamadas “escaras” son lesiones de los tejidos blandos que aparecen debido a una mala circulación sanguínea en zonas de presión constante y con fuerzas tangenciales que aplicadas a los tejidos dan lugar a la necrosis o muerte tisular. En usuarios de sillas de ruedas las zonas más frecuentes son las localizadas en los glúteos (tuberosidades isquiáticas) y en la región sacra, aunque también pueden desarrollarse en los muslos, la espalda, los codos y los talones. La prevención radica no sólo en la elección del cojín adecuado y los cambios de posición constantes, también es importante que las dimensiones de la silla así como los accesorios sean a la medida y verificar que éstos una vez adaptados no generen zonas de presión.\r\n• Acortamientos Musculares. La posición sedente (sentado) constante implica el hecho de que algunos músculos, sobre todo los de las extremidades inferiores se encuentren con una longitud más corta de lo habitual. Si una persona se encuentra sentada y no realiza ejercicios de estiramiento regularmente, dichos músculos se acortan manera progresiva dando como resultado alteraciones posturales secundarias que afectarán no sólo las piernas sino también la pelvis y la columna vertebral. Los músculos que se acortan con frecuencia son los gastrocnemios, isquiotibiales y los flexores de la cadera. La prevención consiste en estirarlos diariamente, en adoptar la posición bípeda regularmente y en la elección de un descansapiés adecuado en la silla de ruedas que pueda ser ajustado en altura y posición.\r\n• Deformidades de la columna vertebral. La evaluación de la estabilidad del tronco así como de las deformidades ya existentes nos marcarán la pauta para indicar el cojín, el respaldo y los accesorios adecuados que tengan como fin alinear la pelvis y la columna vertebral de un modo correcto en función del padecimiento que generó la discapacidad. Para cumplir con este punto tendremos que indicar un cojín y respaldo adecuado con las modificaciones pertinentes así como estabilizadores laterales del tronco e incluso un arnés torácico si es necesario.\r\n• Dolor. Un gran porcentaje de usuarios de sillas de ruedas activas manifiestan dolor en el primer año de uso. Generalmente aparece en cuello y en los hombros. El esfuerzo que se requiere para la propulsión de la silla demanda un entrenamiento adecuado dirigido al usuario, pero además es crítico el diseño y armado de la silla. La alineación correcta del eje de las ruedas, la inclinación del asiento en relación al respaldo y la altura del asiento son factores que contribuyen a la aparición de lesiones musculoesqueléticas difíciles de tratar.

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\r\nAccidentes\r\nEn un estudio realizado por Xiang en el 2006, se encontró que hasta el año 2003, en Estados Unidos había alrededor de 2.2 millones de usuarios de sillas de ruedas y en ese mismo año se registraron más de 100 mil accidentes relacionadas con su uso, afectando todos los grupos de edad, sin embargo el 68% de los accidentes ocurrieron en personas mayores de 65 años y el 65% de todos los accidentes ocurrieron en mujeres. Este mismo estudio arrojó que únicamente el 17% de los accidentes ocurridos en silla de ruedas ameritaron hospitalización aunque el 81% ameritó atención médica y el 0.1% ocasionaron la muerte. El diagnóstico más frecuente derivado de las lesiones en silla de ruedas fue el de contusión, es decir, un golpe o traumatismo, seguido en orden de frecuencia por laceraciones, fracturas, lesiones ligamentarias y daño a órganos internos. Cabe mencionar que hasta el 81% de los accidentes en silla de ruedas ocurrieron en hospitales e instituciones en el caso de la población adulta mientras que en la población infantil la mayor cantidad de accidentes ocurrió en casa y en el grupo de adolescentes los sufrió en las calles.

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\r\nEn un estudio realizado en población pediátrica por Alison y colaboradores en el 2010 en Estados Unidos, se reportó que del periodo comprendido entre 1991 y 2008 se registraron alrededor de 63 mil accidentes en menores de 19 años que empleaban alguna ayuda para la movilidad, de los cuales el 69% empleaban silla de ruedas, el 24% muletas y el 8% andaderas. El 74% de los accidentes fue originado por caídas y solo en el 4% de los casos se requirió de hospitalización.

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\r\nLos accidentes en sillas de ruedas ocurren tanto en quienes emplean sillas manuales como motorizadas en una proporción muy similar, sin embargo, en un estudio realizado por la Dra. McClure en Pittsburgh, las sillas de ruedas que sufren frecuentemente de averías y que no son sometidas a mantenimiento regular impactan de manera significativa en la ocurrencia de accidentes; como es de esperarse, las sillas de ruedas motorizadas requieren de más mantenimiento que una silla manual.

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\r\nUn entorno con barreras es un factor determinante que aumenta las posibilidades de tener accidentes en silla de ruedas; las banquetas mal diseñadas, los terrenos irregulares y la ausencia de rampas que cumplan con los estándares mínimos de accesibilidad ponen en riesgo la integridad de quienes emplean una silla de ruedas. En el estudio de Xiang anteriormente mencionado también encontramos que los hogares sin adaptaciones específicas para el acceso de sillas de ruedas contribuyen con hasta el 40% de accidentes en usuarios adultos y en el caso de la población pediátrica las banquetas y las escaleras son donde hasta el 22% de los accidentes tuvieron lugar.

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Aunque es un tema extenso, la indicación adecuada de una silla de ruedas requiere de un profundo conocimiento del análisis postural y funcional de la persona con discapacidad. Es imperativo explorar desde cuestiones corporales y mentales hasta situaciones relacionadas con el entorno en el que se desenvuelve la persona. La silla de ruedas es una ayuda primordial para millones de personas; existen sillas de ruedas sencillas y económicas, también las hay complejas y costosas; lo más importante es que te acerques a un profesional con experiencia en la prescripción de ayudas, seguramente te ayudará a conseguir lo que necesitas acorde a tu presupuesto porque la prevención, en este como en muchos casos en invaluable.\r\n\r\n

Emmanuel Duvignau

Emmanuel Duvignau

Médico Cirujano Militar con especialidad en Medicina de Rehabilitación y Alta Especialidad en Rehabilitación Pediátrica y Certificado por el Consejo Mexicano de Medicina de Rehabilitación. Actualmente se desempeña en el ámbito privado e institucional y ha sido ponente nacional e internacional en la materia.

Sobre El Autor

Emmanuel Duvignau

Médico Cirujano Militar con especialidad en Medicina de Rehabilitación y Alta Especialidad en Rehabilitación Pediátrica y Certificado por el Consejo Mexicano de Medicina de Rehabilitación. Actualmente se desempeña en el ámbito privado e institucional y ha sido ponente nacional e internacional en la materia.

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