Presidente de CONFE

Confederación Mexicana de Organizaciones en Favor de la Persona con Discapacidad Intelectual A.C.

Licenciado Quijano, ¿cómo y cuándo surge CONFE?

CONFE surge cuando al nacer mi hermano Pepe con Síndrome de Down mis padres se enfrentaron a la situación de tener un hijo con discapacidad en un México donde no había información ni cultura hacia esta condición. En ese entonces la tendencia era internar al hijo sin que participara en la vida familiar, ya que se consideraba como un estigma. Mis padres naturalmente pensaron lo contrario: “no, Pepe también es nuestro hijo y tiene que vivir en familia con todos nosotros.” Ellos se dieron cuenta, muy adelantados a su tiempo, de que la inclusión era primordial para integrar a la persona con discapacidad a la sociedad; de que la discapacidad no es una enfermedad sino una condición de vida, y de que si el medio ambiente es incluyente, ellos pueden desarrollar toda su capacidad, habilidades y talentos.

La falta de información y de atención que había en el país, hizo que se reunieran con otros padres de familia en circunstancias similares como el Sr. Juan Vidal y su esposa, con otras organizaciones y con profesionistas para así tener una voz e injerencia a nivel nacional y fundar CONFE hace 32 años.

 

¿Además de sus señores padres, quiénes más tomaron parte en la creación de CONFE?  

CONFE fue fundada por Juan Vidal Graell y su esposa Luz María Saldaña de Vidal, por el doctor Fernando Quijano Pitman y Male Orvañanos de Quijano; La maestra Florentina González Ciprés; Guillermo Espinosa Iglesias; la doctora Ana María Latapí Lafarga y el arquitecto Ernesto Velasco León. Todos ellos junto con siete asociaciones fundadoras: el Centro de Integración Social para el Individuo Down, A.C; el Centro de Terapia Cinesiológica para Niños con Disfunción Cerebral A.C.; la Fundación de Ayuda al Débil Mental A.C.; el Centro de Terapia Educativa A.C.; el Patronato del Centro de Educación Especial de Capacitación para el Trabajo A.C.; la Asociación de Padres de familia de Industrias Protegidas No. 1 de la Dirección General de Educación Especial A.C. y Comunidad Down A.C.

 

¿Alguna causa en especial motivó el origen e CONFE?

El principal motivo fue la falta de información y de cultura de la inclusión en México que entonces existía, aun a nivel profesional en áreas como la medicina y la educación en las que había una desinformación y estigmatización generalizada, todo un tabú al respecto.

 

De manera global ¿qué beneficios ofrece CONFE?

Lograr una mejor calidad de vida para las personas con discapacidad intelectual, darle los elementos para tener autogestión, voz, palabra y voto en su forma de vida; brindarle las herramientas y el respaldo para que se puedan lograr espacios de educación y de trabajo y también el derecho a la cultura, deporte y recreación como a cualquier otra persona. Lo importante es que sumamos los esfuerzos de muchas organizaciones a nivel nacional; hoy en día pertenecemos a organizaciones internacionales como Inclusión Internacional e Easter Seals, con quienes hemos hecho alianza y compartido buenas prácticas para aprender mutuamente unos de otros. Hemos desarrollado el Modelo Laboral Incluyente que es innovador ya que reúne a las personas con discapacidad intelectual con personas regulares en el mismo espacio laboral, y  es que así es el mundo. Un proyecto muy importante a nivel global es que formamos parte del grupo “Coalición México” que presentó el “Informe SOMBRA” ante la ONU para evidenciar la realidad de la discapacidad en México y generar propuestas de acción y definición de políticas públicas en materia de discapacidad.

 

¿A cuántas personas ha beneficiado CONFE?

En 32 años calculamos que entre las personas con discapacidad intelectual tomando en cuenta a 4 ó 5 miembros de familia por cada uno, hemos impactado o beneficiado a 1 millón 600 mil personas.

Tenemos la meta de incluir a la vida productiva a 50 personas al año; estamos luchando por lograr este objetivo. Con el trabajo en el área de legislación que hacemos en red con otras organizaciones, el impacto es para los 11 millones de personas con discapacidad que hay en México y sus familias. De esos 11 millones, 3.5 son personas con discapacidad intelectual.

 

¿Cuál cree que sea la problemática actual a vencer -en México- en cuanto al pleno ejercicio de los derechos de las personas con discapacidad intelectual?

La principal problemática hoy en día es la discriminación y la falta de oportunidades; la falta de cultura y de aceptación, también a que tengan derechos, y que la discapacidad sea considerada una condición, no como una enfermedad. Antes se decía: “el discapacitado debe luchar…” y ¡No es así! la sociedad es la que debe dar las oportunidades y apoyos para que las personas se pueda desarrollar. México tiene una deuda pendiente con las personas con discapacidad, siendo que las personas con discapacidad son la minoría más numerosa en México.

 

¿De qué manera trabaja CONFE con las familias?

Antes y ahora, para todas las familias, enfrentarse a la discapacidad era y es algo inesperado, es una frustración muy fuerte. Mi mamá siempre hablaba de los “caminos torcidos de Dios” refiriéndose a cuando te enfrentas a una situación como lo es esta, pues tienes que verlo como una oportunidad de ser más fuerte, sin embargo no todo mundo lo ve así. Tenemos una red de apoyo y ayuda entre familias. Hay que trabajar sensibilizando a las familias para que no sobreprotejan a sus hijos, para que los incluyan, para que no los rechacen y no los subestimen. Hoy en día, un problema es lograr que los familiares acepten la autodeterminación que se refiere a que las personas con discapacidad intelectual tienen derecho a expresar lo que sienten, quieren o prefieren y que muchas veces es la familia la que no los escucha o no quiere permitirles hacer lo que ellos eligen. En CONFE, orientamos a las familias para generar mayor aceptación, aun y cuando haya riesgos para el hijo o hermano con discapacidad, pero él está en su derecho de correr esos riesgos como cualquier persona. Entonces nuestra labor no sólo es prepararlos para la inclusión laboral sino también es el trabajar con la familia y con las empresas, sensibilizándolas a reconocer las necesidades de la persona con discapacidad.

 

¿Cómo afrontan la situación en los hogares?

Hoy en día hay muchas organizaciones y apoyos para las familias de las personas con discapacidad dirigidas a facilitar la situación en el hogar. Nosotros no podemos hacer de todo sin embargo los derivamos a donde sea pertinente. Se aprende con el ejemplo, por eso los proyectos de familias a familias, padres a padres, hermanos a hermanos, en donde hay comunicación y convivencia enseña a los familiares de la persona con discapacidad de qué manera se conducen en el hogar otras familias en similares circunstancias y esto es de gran utilidad.

 

¿Cuál es el panorama en México en cuanto a la inclusión laboral de personas con discapacidad intelectual?

Poco a poco vamos logrando avances. Tenemos el Programa de Derechos Humanos de legislación y gobierno. CONFE trabaja con el gobierno, le hace notar las deficiencias que hay, por ejemplo, en la Ley Federal del Trabajo no se menciona a las personas con discapacidad y en diciembre del año pasado presentamos una iniciativa de ley pidiendo que se les incluya en la misma, no ha sido aprobada todavía, pero ya se incluyeron en la Reforma Laboral gracias a nuestro trabajo y al de muchas otras organizaciones. Hemos sumado muchos esfuerzos y se han abierto un poco las posibilidades laborales dentro del gobierno mismo, también se crearon premios para las Empresas Incluyentes y a las Empresas Socialmente Responsables, lo cual motiva a otros sectores a dar oportunidades de trabajo. El gobierno debe ser ejemplo en brindar estos apoyos y dar esta apertura.

 

Hoy en día hay unas cuantas empresas incluyentes, es un cambio de cultura que no se ha dado, todavía nos encontramos con preguntas como: ¿quién tiene más derecho a un empleo, la persona con discapacidad o alguien que no la tiene?

La Secretaría del Trabajo ya está consciente de que esto debe seguir cambiando y es una lucha diaria; algunas empresas que nos han abierto sus puertas son: El Globo, Domino’s Pizza Banquetes Mayita, Hacienda Los Morales, Scotiabank, Starbucks, Sanborns, Liverpool, Centro Santa Fe, Delegación Cuajimalpa, Teletón, Grupo Bimbo entre otras.

 

¿Qué consejo les daría a los padres o familiares de las personas con discapacidad intelectual?

Que acepten la condición de su hijo, que les den todos los apoyos que puedan y verán que su desarrollo será el mejor. Acepten su discapacidad y no lo sobreprotejan. Él puede estudiar, él puede trabajar si ellos se lo permiten, que les den la oportunidad de hacerlo. Hoy estamos trabajando en un proyecto con la Universidad Anáhuac y otras dos organizaciones para crear espacios de estudio con el fin de darles la oportunidad de que tengan una vida la experiencia universitaria, a través de un diplomado o de ciertas materias y que puedan ser como sus hermanos, que para ellos es un gran logro y gran satisfacción.

 

Platíquenos acerca de algún caso memorable.

Te puedo platicar de un chavo que nosotros capacitamos y empezó a trabajar, al poco tiempo su papá y su hermano perdieron su empleo y hoy él es quién mantiene a toda su familia. El caso de Starbucks es sensacional, ya que gracias a su programa de inclusión laboral a personas con discapacidad intelectual ha dado un cambio muy positivo en el resto de sus empleados a nivel de equipo de trabajo y a nivel personal, en el que sus trabajadores expresan cómo el dar estas oportunidades los ha hecho crecer y ser mejores, y les ha enseñado a confiar en las personas con alguna discapacidad.

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