La ergonomía es el campo multidisciplinario que estudia las características físicas del ser humano, así como sus necesidades, capacidades y habilidades, todos estos son aspectos que afectan el diseño de entornos, productos y procesos laborales.

 

Entre los numerosos campos de aplicación en los que la Ergonomía ha desarrollado metodologías propias, se pueden considerar dos grandes áreas de estudio, según se trate de optimizar los procesos de producción (Ergonomía del trabajo) o los productos fabricados mediante dichos procesos (Ergonomía del producto)1

 

Durante toda la historia de la humanidad, el ser humano ha buscado crear herramientas que se adecuen correctamente a sus peculiares características como especie, y no podemos negar que durante muchas épocas de la historia humana esta búsqueda sólo ha volteado a ver lo que se consideraba “normal”, generalizando los estándares de diseño y fabricación, práctica que a todas luces no funcionaba, esta razón llevo a crear primero las medidas (en ropa y calzado por ejemplo) y propició la competencia en la producción de herramientas, utensilios y muebles, donde los productores compitieron para ofrecer productos más cómodos y más prácticos. Al mismo tiempo, existió una pujante industria sustentada por oficios como los sastres, ebanistas, herreros etc, que creaban y crean, aún el día de hoy, productos y objetos pensados para el uso personal del contratante del servicio.

 

En estos momentos, en los países que sustentan el mayor desarrollo económico, existe la tendencia en la industria ha crear precisamente productos pensados para cada caso y para cada cliente, la aparición de las impresoras 3D, de software especializado para la creación de productos de forma automatizada y la creación de nuevos materiales abren un nuevo camino para que los productos del futuro sean fabricados de manera individual y personalizada. Esta es una oportunidad a todas luces para crear verdaderas soluciones de diseño útiles para la vida de las personas con discapacidad. El asunto no termina ahí, el futuro se vislumbra prometedor y lleno de retos, ya que en estos momentos, empresas y grupos científicos desarrollan vestimenta conectada a la web –imaginen las aplicaciones que tendrán esas ropas para personas con debilidad visual o sordas- y el desarrollo de exoesqueletos cada vez avanza más, a mediano plazo estos aditamentos serán cosa común y parece ser que en un futuro, aún lejano pero que se vislumbra cada vez más nítido, la producción de herramientas y utensilios serán por decirlo de alguna forma “orgánicos”, es decir objetos que se adapten a la estructura física del usuario y dupliquen las estructuras naturales del mismo.

 

Mientras ese tiempo llega, sigamos atentos a los avances que se dan, dejémonos sorprender ante estas iniciativas y exijamos, exijamos que nuestros gobiernos nos brinden un futuro mejor.

 

 Referencias.

1.- Ergonomía (secured), Instituto de Biomecánica de valencia

Sobre El Autor

Licenciado en Diseño Gráfico, entusiasta del arte, la literatura y el cine. Encontró en la oportunidad de escribir, un campo fértil para su imaginación pero también para generar debate y análisis sobre nuestra realidad, el hecho de la experiencia humana me sorprende e interesa, la manera en que un ser humano vive la discapacidad es parte de ese interés y de esa sorpresa. Contáctalo a través de produkta@hotmail.com

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